
Estas distracciones producen que saque su mirada de su objetivo, se desenfoca y como el camino que debe seguir es angosto, se sale de él.
Mateo 7 13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
La distracción genera una pérdida de disciplina en el área en que se produjo, y retomar esa disciplina cuesta tanto como cuesta el producirla. La distracción hace perder el enfoque, hace que nos desubiquemos.